Presidencia de España de la Unión Europea

Europa atraviesa un momento decisivo, tanto geopolíticamente como económica y comercialmente. Las repercusiones que ha dejado la pandemia en la región, sumado a las consecuencias que ha tenido la guerra entre Rusia y Ucrania, y la necesidad de aumentar su competitividad económica frente a otros grandes como China y Estados Unidos. Son algunos de los aspectos sobre los que los miembros de los 27 estados miembros de la Unión Europea (UE) deben centrar su atención en los próximos años.

Como es habitual, la presidencia del Consejo Europeo, órgano donde se debaten y definen los principales intereses de la región, ha cambiado recientemente. El titular de su presidencia rotatoria durante los próximos seis meses será España. A continuación, haremos un breve repaso por lo que implicará para el gobierno español presidir este órgano y cuáles son los principales desafíos que tendrá que enfrentar.

¿Qué es y cómo funciona el Consejo Europeo?

Desde el pasado 1 de julio España encabeza la presidencia de una de los órganos más importantes de la Unión Europea, el Consejo Europeo. Este órgano es, nada más y nada menos, que donde se define la agenda y prioridades políticas generales de la UE. Pese a que no se trata propiamente de un órgano legislativo, desde este consejo sí que se fijan agendas de actuación, temas de interés y las medidas que deben implementarse para abordarlos. Todo ello, a partir de una serie de conclusiones que se espera sean adoptadas por todos los países miembros.

Tanto conclusiones como temas de interés se enmarcan en lo que se denomina agenda estratégica de la UE. Se trata de un documento que recoge las principales áreas de acción hacia las cuales se encaminarán los miembros de la región durante los próximos 5 años. La última agenda, fue definida en el año 2019 y se centra en cuatro prioridades que, según el órgano, son las siguientes:

  • Proteger a los ciudadanos y las libertades
  • Desarrollar una base económica sólida y dinámica
  • Construir una Europa climáticamente neutra, ecológica, justa y social
  • Promover los intereses y valores europeos en la escena mundial.

Con el fin de responder a esta agenda y generar avances, los miembros del Consejo Europeo, es decir, los Jefes de Estado y Gobierno de los 27, se reúnen periódicamente cada trimestre. A su vez, las decisiones y conclusiones se definen a partir de consensos. O según los casos, por votación, en las que, dependiendo del tema a tratar, se necesitará la unanimidad de los miembros. Esto deberá definirse a partir de la mayoría simple o la mayoría cualificada.

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Qué es y cómo funciona consejo europeo

España como actor decisivo en la presidencia del Consejo Europeo

Esta es la quinta presidencia que España asume en el Consejo Europeo. La primera de ellas fue en el año 1989, justo tres años después de que el país se adhiriera a la Unión Europea. Durante este período, el presidente de Gobierno, Felipe González, tuvo la tarea de liderar los primeros pasos encaminados a la creación de una moneda común, el euro. La segunda oportunidad, en la que repitió González fue en 1995. Año en el cual uno de los temas clave a liderar fue la creación del espacio Schengen en 7 de los 15 estados miembros. Eliminando así las fronteras interiores entre países. La tercera presidencia española vino con José María Aznar durante el primer semestre del año 2002, considerada una etapa de hitos, sobre todo por la ampliación de la UE a 25 miembros. Por su parte, la cuarta presidencia, ejercida en el año 2010 por José Luis Rodríguez Zapatero, se vio desafiada por el período de crisis económica que enfrentaba la región. Además de aplicar el Tratado de Lisboa que redefinió el funcionamiento de la UE.

Como podemos observar, España ha tenido que enfrentar diversos retos regionales mientras ha estado a la cabeza del Consejo Europeo y al parecer, este año no será la excepción. Las tensiones geopolíticas que desde el año 2022 enfrenta la región a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania. Así como las secuelas de la inflación, junto con otros desafíos económicos, comerciales y medioambientales. Estarán marcando la pauta de lo que deberá asumir la presidencia de Sánchez ante el organismo internacional. Sumado a esto, si consideramos los resultados electorales de la última contienda, esta presidencia podría estar marcada además por una alta tensión política interna con ocasión de la definición de coaliciones de gobierno al interior de las altas cortes españolas. Con todo, veamos a continuación en concreto cuáles son los principales retos que deberá enfrentar España a la cabeza de la presidencia rotatoria del Consejo Europeo y cuáles son las cartas a jugar.

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Los retos de la UE bajo la presidencia de España

El pasado 15 de junio, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno Español, y quien encabeza y lidera actualmente la presidencia rotatoria del Consejo Europeo pronunciaba el mensaje de bienvenida a este nuevo ciclo dentro del organismo europeo. En un contexto geopolítico que Sánchez reconoce como “marcado por la incertidumbre, Europa ha de convertirse en un espacio de certezas”. De acuerdo con el mandatario, pese a dicho contexto, la ambición y el compromiso de esta presidencia será que, el bienestar material, la libertad y la democracia “pavimenten el futuro de todas las personas”.

Si consideramos el panorama mundial, no sólo en términos geopolíticos, sino también macroeconómicos y medioambientales. Podríamos afirmar que, durante los próximos meses, y en general, en el corto plazo, la Unión Europea deberá enfrentar los siguientes retos. En primer lugar, la invasión en Ucrania sigue siendo uno de los principales desafíos regionales pues de esto depende en gran medida la estabilidad política y económica de la zona. Además de una importancia en cuanto a la soberanía y al fortalecimiento de la unión.

En segundo lugar, adoptar nuevas y diversas estrategias para aumentar la competitividad global y poderse posicionar o competir con las dos actuales potencias económicas, China y EE.UU. Para ello, rondan entre las alternativas pendientes, reforzar las relaciones con América Latina y el Caribe, así como la necesidad de invertir en un proceso de reindustrialización. En tercer lugar, y de forma decisiva, se encuentra el tema del cambio y adaptabilidad climática, al ser Europa una de las zonas del mundo que mayores consecuencias puede sufrir a causa del cambio de temperaturas y aumento en los niveles del mar.

Retos de la presidencia española en la UE

Por último, se postulan una serie de retos al interior de la unión, como lo son la ampliación a nuevos miembros entre los que figuran países como Ucrania, Moldavia, y Georgia. Igualmente, en torno a la democracia interna del organismo, lo que toca temas como la definición de mayorías y ponderación de votos, política agraria común y cuestionamiento a los actuales miembros que no siguen o hacen respetar el Estado de Derecho y la democracia, como es el caso de Polonia o Hungría.

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Las cuatro prioridades que piloteará España en la presidencia del Consejo Europeo

Considerando lo anterior, entre otros aspectos, España ha asumido la presidencia del Consejo de la Unión Europea con los cuatro siguientes temas como prioridad:

Reindustrialización y autonomía estratégica: teniendo en cuenta los procesos de deslocalización y dependencia económica, la UE trabajará en el fomento del desarrollo de industrias y tecnologías estratégicas. Asimismo, en la ampliación y diversificación de las relaciones comerciales y cadenas de suministro, con especial énfasis en América Latina y el Caribe.

Transición ecológica y adaptación medioambiental: Europa se debe enfocar en frenar el cambio climático y la degradación medioambiental. Esto además de ser urgente, es al mismo tiempo vista como una oportunidad para reducir la dependencia energética e impulsar el mercado de las energías renovables. Todo ello bajo el lema de hacerlo creando riqueza y generando nuevas oportunidades en su territorio.

Impulsar mayor justicia social y económica: se trata de garantizar que, además de que la economía europea sea más competitiva y genere más riqueza. Esta última se distribuya también de manera más justa y solidaria. Para ello se busca generar estándares mínimos y comunes de tributación y en combatir la evasión fiscal. Así como luchar y fortalecer los derechos de los trabajadores y colectivos vulnerables (niñ@s, mujeres y personas con discapacidad).

Reforzar la unidad europea: comprende un mayor desarrollo en materia de integración democrática y económica. Para ello se trabajará en la profundización de un mercado interior, la unión bancaria y de mercados capitales, mejorar instrumentos comunes como los fondos NextGeneration. Y realizar una gestión más eficaz de los procesos de migración y asilo.

Ramon

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Ramón

Apasionado del Conocimiento Libre y de las personas. Autor de Software Libre y Comunicación

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