
El momento más expectacular del viaje fue el 31 de diciembre a las 23:00 (24:00 hora española), cuando nos juntamos unos pocos amigos españoles a celebrar las campanadas y mientras nos tomamos las uvas comenzó a nevar, una experiencia irrepetible, que luego se vio reforzada a las 24:00 irlandesa: dejó de nevar, llover,… todo se quedó en paz, sin frío, lluvia, viento,… desde luego… momentos irrepetibles y muy emocionantes.
Espero os gusten las fotos, que son de muy poca calidad, pero.. ahí están. Y por supuesto, espero poder revivir experiencias iguales o mejores con tod@s vosotr@s, mis amig@s.

Sigo enamorado de esas tierras desde que pasé mi Erasmus en Galway… Gracias por compartir con nosotros esta experiencia!
Gracias a tí, yo tb soy un enamorado de esta cálida tierra, gente, paisajes,…
Saludos