Saltar al contenido

Campaña o gobierno: por qué el consultor político y el de comunicación institucional no son el mismo oficio

Campaña o gobierno: por qué el consultor político y el de comunicación institucional no son el mismo oficio
Spread the love

Casi todo el mundo usa la misma etiqueta, consultor político, para dos oficios que comparten poco más que el nombre. Se contrata al mismo perfil para ganar una elección y, seis meses después, para explicarle a la ciudadanía por qué el gobierno recién instalado toma tal o cual decisión. Y se espera que funcione igual de bien en los dos casos. No funciona, porque el reloj, el adversario y el criterio de éxito cambian por completo.

El reloj es distinto

Una campaña vive dentro de un ciclo cerrado con fecha de caducidad conocida: el día de la elección. Todo el método (el diagnóstico, la auditoría digital, la disciplina de mensaje) está subordinado a ese punto final. Así lo desarrollo en Auditoría digital pre campaña: el método del consultor político y en Diagnóstico narrativo en seis pasos: son métodos de sprint. La comunicación institucional, en cambio, no tiene línea de meta. Un gobierno tiene que sostener su credibilidad durante todo el mandato, sobrevivir a los cambios de gabinete y rendir cuentas en marcos que no se acaban con una votación. De hecho, lo que se comunica y lo que se calla en los primeros cien días de un gobierno nuevo condiciona toda una legislatura, no solo un titular.

El adversario cambia de naturaleza

En campaña el adversario tiene nombre y apellido, es el otro candidato, y buena parte del método consiste en anticiparlo. En comunicación institucional el adversario suele ser más difuso: la opacidad, la inercia burocrática, la desconfianza acumulada, y cada vez más la desinformación algorítmica. Ya lo planteaba en Gobernar cuando quien explica al ciudadano es una máquina: hoy un gobierno también comunica, quiera o no, con los sistemas de IA que le explican al ciudadano lo que el gobierno hace. Ese terreno exige menos confrontación y mucha más arquitectura de transparencia, algo que casi nunca forma parte del entrenamiento de un consultor de campaña.

CONSULTOR EN COMUNICACIÓN POLÍTICA

El criterio de éxito no es el mismo

Un consultor de campaña se mide en votos, en una ventana de semanas. El método de perfilar al candidato o de preparar el briefing, que describo en Perfil del líder político y en Briefing al candidato, está diseñado para ese resultado concreto y medible. Un consultor de comunicación institucional se mide en confianza sostenida durante años, en cómo se gestiona una crisis de reputación cuando ya no hay campaña detrás ni bunker electoral que la sostenga (algo que trabajo en la guía para gestionar una crisis de reputación), y en indicadores de transparencia que atraviesan varios gobiernos, no uno solo, como desarrollo en Comunicación institucional y transparencia.

Por qué mi paso por organismos multilaterales cambia el punto de vista

Llevo muchos años trabajando con gobiernos de toda Iberoamérica, tanto de la mano de organismos multilaterales como CEPAL, CLAD, PNUD, OEA y BID, como a título personal. Ese recorrido me ha permitido conocer los entresijos reales de cómo funciona una institución pública por dentro, algo muy distinto a lo que se aprende en un bunker de campaña. Un consultor que solo ha vivido campañas tiende a tratar la comunicación de gobierno como una campaña permanente, y ese es exactamente el error que más desgasta a las instituciones. Un consultor que solo ha trabajado en gestión pública, al revés, suele llegar tarde y sin instinto cuando el calendario electoral aprieta.

COMO ELEGIR CONSULTOR POLÍTICO

Antes de firmar, pregúntate qué necesitas

En Cómo elegir consultor político: diez preguntas clave antes de firmar planteaba las preguntas que separan la suerte del criterio a la hora de contratar. Pero antes de esas diez preguntas hay una previa, y es la que casi nadie se hace: si lo que tengo delante es un problema de campaña o un problema de gobierno. Son dos oficios, dos métodos y dos formas de medir el éxito. Contratar al perfil equivocado para el problema equivocado es, con diferencia, el error más caro y más silencioso en comunicación política.

Este análisis forma parte de la guía de campañas electorales: estrategia, narrativa y método de Ramón Ramón y RRyCía.


Spread the love