Ayer se volvió a ver en Madrid la lucha por la dignidad de las personas, y una vez más, no fueron las estructuras sociales tradicionales: partidos y sindicatos, las que lideraron esta lucha por la dignidad, sino la ciudadanía, cansada de esta crisis de valores que nos ha tocado vivir. Y fueron «sus» antidisturbios, los que acabaron con este canto de esperanza, esos policías que debieran estar para proteger a la ciudadanía, y que intentaban acabar con una protesta pacífica y cívica.
España, o mejor dicho, sus gobernantes, mostraba su cara menos humana: detenciones indiscriminadas, registros e intentos de impedir que los transportes públicos provenientes de todas las partes de España llegaran a Madrid, secuestros de personas por parte de las autoridades,
guardia civil reteniendo autobuses,… y todo para impedir: La mayor
movilización ciudadana de la historia de España.
Es cierto que hubo algunos disturbios y vándalos, que como casi siempre, aprovechan cualquier excusa para emprenderlas a golpe, y siempre quedará la duda, tras las grabaciones de anteriores manifestaciones en la que eran los propios policías -disfrazados como radicales- los que comenzaban los enfrentamientos.
Viendo algunas de las escenas, me pregunto, ¿hasta cuándo? ¿Cómo es posible que se lance a la policía en esta locura de enfrentamientos y provocaciones? ¿No es inhumano ver a policías y ciudadanía enfrentadas con tanta brutalidad, con el único fin de desviar el foco mediático y de la importancia de los hechos que están aconteciendo?
Lo cierto es que las escenas y vídeos grabados no dejan lugar a duda, la policía, una vez más, en manos de gobernantes alejados completamente de la realidad de la calle, atacó con dureza a ciudadanía indefensa, impidió incluso que acabara un acto pacífico y autorizado, y el vídeo es la mayor prueba de ello:
Y el quinto poder, el de todas esas personas que reclamaban dignidad, que con su única arma, denuncia una y otra vez los abusos, el cansancio del statusquo, en el que los ricos son cada vez más ricos, y los pobres más pobres, la falta de oportunidades, de esperanza de vida,…. ese quinto poder, ahora demuestra su fuerza, y si ayer fueron brutalmente represaliados, hoy llega con más fuerza y dignidad colectiva: #Seguimos23M
Una prueba más:
Mientras tanto, ¿dónde está el cuarto poder? Avergonzando a la ciudadanía, mostrando en sus portadas hoy que no ocurrió nada, o en su defecto, mostrando actos vandálicos y cifras muy alejadas de la realidad de la calle. Sólo unos pocos medios, principalmente extranjeros, reconocen la importancia y el clamor popular.
Muchas eran las voces que ayer se levantaban en cólera con las portadas que ya se preveían de los periódicos de hoy, muchas las personas que se sentían asqueadas de una prensa que está única y exclusivamente al servicio de los poderosos, pero yo me quedo con las citas finales de la película el quinto poder:
«Una nueva revolución de la información, infinitamente más poderosa que la anterior, el quinto poder, que inevitablemente va a arroyar a sus predecesores. Todos los viejos modelos mueren antes que los nuevos puedan sustituirlos y por eso necesitamos más hombres valientes….
Los tiranos del mundo deberían temblar, porque ahora tenemos el poder de pedir la información que, algún día no muy lejano, acabará derrocándolos»
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Parece mentira como se ha manipulado esta historia en los medios para que la culpa sea de los ciudadanos, cuando se vio que la policía reventó la manifestación 1 hora antes de que acabase el plazo que tenían autorizado para dicha concentración.