Durísimas imágenes de como España ha perdido el norte, finalizó la libertad de expresión y una policía represiva y anti-ciudadanía, ataca a una población indefensa y pacífica que como único delito quiere manifestar el cansancio ante la crisis de valores y el poder del capital.
Imaginen que tal tuvo que ser el ataque sin piedad de la policía a la ciudadanía, que incluso lesionaron medularmente, así como algunos periodistas que cubrían las manfestaciones.
Lo peor, las numerosas acusaciones e imágenes de policías «secretas» que participaban entre los manifestantes provocando, creando tensión e incluso, según muchas fuentes, eran los que iniciaron los enfrentamientos con la policía, para dar pie a éstos a sus salvajes agresiones. La propia policía, tras incluso imágenes en todas las cadenas televisivas, ha tenido que reconocer que efectivamente hubo infiltrados, aunque evidentemente no reconoce lo que muchos vieron. Impresiona ver a polícias contra policías (unos de uniformes y otros de «paisano») agrediendo, atacando, amedrentando y propiciando el ataque contra una ciudadanía indefensa que solo quiere expresar indignación.