Aunque las generalizaciones siempre son odiosas, no se deja de escuchar que los sindicatos en la mayoría de las veces sirven para muy poco o nada, que normalmente solo luchan por intereses muy particulares y … Sin embargo, yo me negaba a creerlo, y de hecho en mi época en la Universidad siempre me consideré un sindicalista de estudiantes, por este motivo no quería pensar mal de los de los trabajadores. Sin embargo, tras haber presentado dos demandas judiciales por motivos laborales, haber hablado en reiteradas ocasiones con mi Sindicato (al cual estaba sindicado y pagaba religiosamente las cuotas) solo encontré algunas muestras de empatía, siempre a nivel personal. Es curioso porque el sindicato hizo como oidos sordos y después de más de un año de movidas laborales, de las cuales todos tenían constancia, nunca tuve más que dos palmaditas en la espalda y muchos comentarios de «te has equivocado». Lo curioso de este tema es que por tercera ocasión (llevo en el desempleo desde el 15 de junio) recibo el requerimiento del pago de la cuota.
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