Tras dos semanas de compartir y hacer nuevos amigos, ayer comienzaron a marcharse muchos de los participantes y ponentes, y esto como en otras ocasiones sólo me causa mucha, mucha tristeza. Siempre queda el consuelo que pronto podremos vernos en nuevos proyectos, pero mientras tanto, es muy triste ver marchar a amigos de todos los lugares de España. El sabor como siempre es agridulce, pues aunque ha sido una gozada conocer a gente tan maravillosa, es una pena no tener nueva fecha para encontrártelos.
Después de este pequeño comentario nostálgico, sólo me queda decir a todos los amigos, muchas gracias por hacerme sentir una vez más, tan orgulloso y feliz.
