Como ya contaba en el post de esta mañana, y así se recoge estos días en numerosos medios, Multa histórica a Málaga por su WiFi pública que pagaremos la ciudadanía malagueña.
Lo más triste no es que, como ya vengo defendiendo desde hace mucho, sea una pena no poder usar las infraestructuras existentes para bien de la ciudadanía, es no haber escuchado las advertencias previas, no haber hecho nada por adaptarse como han hecho otros municipios y que encima ahora se malgaste ese dinero que podría haberse invertido en mejorar servicios.
Esto no quita que hay que buscar fórmulas, medios,… para ofrecer a la ciudadanía acceso y de calidad a internet, acceso a la Sociedad del Conocimiento, y hacerlo buscando el beneficio de las personas y no de las operadoras.
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