soberania y privacidad

Retos y peligros en tiempos de #Coronavirus.

Vivimos tiempos de cambio, de mucho confinamiento y de uso intensivo de las tecnologías, si no lo hacemos entendiendo como las mismas funcionan, usan nuestros datos, nuestro tiempo, nuestra privacidad, mucho me temo que seremos mucho más adictos de lo que ya lo somos. Necesitamos mantener distanciamiento social, pero este […]

El software libre destruye empleo

«Con la creación de leyes que protejan la soberanía tecnológica y por lo tanto que fomenten el software libre se puede destruir empleo local», otra de las afirmaciones con las que nos intentan engañar. Esta es la aberración con la que me encontré al llegar a Ecuador. En Ecuador tras […]

Gobierno Abierto en la Universidad de Costa Rica

Desde hace algunos meses vengo colaborando con la Universidad de Costa Rica en un proyecto en torno a la soberanía tecnológica, y mas concretamente con software libre y gobierno abierto. La base de la soberanía tecnológica es la garantía de la ciudadanía en libertad, sólo posible mediante la educación (en […]

El conocimiento que no se comparte pierde su valor

Se suele usar indistintamente Sociedad de la información o Sociedad del Conocimiento, e incluso actualmente hay una nueva forma de denominar a esta nueva Sociedad, que apodó el sociólogo Manuel Castells como Sociedad-Red, aunque es conveniente realizar una ligera diferenciación entre los diferentes términos. Sociedad de la Información está más […]

El estado del software libre en 2015

Constantemente recibo preguntas sobre cual es la situación actual del software libre, aquí tenemos un monográfico del estado del software libre actual a 2015.

En julio el amigo César Noragueda de Hipertextual me contactó para contarme que estaba realizando un monográfico sobre software libre y que quería contar con una serie de expertos.  Como no podía ser de otra manera, yo honradísimo de poder colaborar. Nos hizo 8 preguntas (que más abajo pongo junto a mis respuestas) y de ahí elaboró el siguiente monográfico presentado por BBVA, justamente dividido en 8 partes:

Además, BBVA ha puesto un ebook sobre software libre en descarga gratuita que también espero poder leer próximamente y que trae contenido adicional.

Las 8 preguntas las recibimos 3 personas:

David Úbeda, uno de los responsables de la Oficina de Software Libre de la Universidad Miguel Hernández, que es la que más ha destacado en el último Ranking de universidades en Software Libre (RuSL)

Juan Julián Merelo, veterano amigo y activista, director de la Oficina de Software Libre de la Universidad de Granada, que es la más activa de España según el RuSL

Y yo 😉

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El software que realmente genera dinero es el privativo

Contra los tópicos existentes en torno a la industria del software, algunas premisas completamente erróneas, pero además, no solo hablamos de dinero, hablamos de justicia social. Son constantes las ocasiones en las que escucho conceptos como neutralidad tecnológica, o la necesidad de que los países puedan generar dinero entorno a […]

El software libre es un compromiso con la democracia

El software libre representa un compromiso con la democracia, con el buen gobierno, con la ética en la gestión de los recursos públicos y la transparencia. En estos días, que escuchamos tanto la palabra «democracia»,  asociada a otra igual de nombrada como es «crisis», es importante recordar a líderes valientes, […]

De gira con el Tecnológico de Costa Rica

Gira con el Tecnológico de Costa Rica de divulgación de los beneficios que el software libre tiene para cualquier país, y para Costa Rica en particular. Como ya había comentado antes de mi salida, tendría el honor de visitar Panamá y Costa Rica, estando en ambos casos realizando actividades con […]

El nuevo gobierno de Costa Rica renuncia a su libertad y promesas de cambio

Desde que el PAC y Luis Guillermo Solís fueron elegidos en primera vuelta Presidente Costa Ricapara gobernar Costa Rica hace unos meses, muchos depositaron sus esperanzas en un cambio radical de hacer las cosas en el país. Se esperaba que Costa Rica se liberaba de muchas de sus dependencias, que se abandonara la senda de la corrupción que parecía instalada en todos los segmentos de la administración, que se creara empleo, riqueza, se mejorar su calidad de vida, etc. etc.
Tuve la oportunidad de regresar a Costa Rica mientras se estaba constituyendo el nuevo gobierno, y lo primero que me sorprendió fue encontrarme con muchas personas que me trasladaban un mensaje de desilusión, de que realmente las esperanzas de tantos y tantos ticos por un cambio de actitud a la hora de gobernar y crear país no estaban viéndose respaldadas, e incluso yo, sin tener todo el conocimiento que debiera de la situación real, animaba a la paciencia, a dar oportunidades, porque… un país, una sociedad, no se puede cambiar de la noche al día.

Y aunque el PAC ya había prometido que comenzaría a apostar el software libre, osea, por sus ingenieros, por alcanzar soberanía nacional e independencia tecnológica, por seguir las políticas exitosas de otros países latinoamericanos:

https://luisguillermo.cr/propuestas/178-ciencia-y-tecnologia

12.  Determinar la forma en que el Estado garantizará el acceso a las tecnologías de información y comunicación, así como la promoción del uso de sistemas operativos libres, ofimáticas libres y formatos abiertos (“software libre”) en las instituciones estatales y la educación costarricense, estableciendo alianzas estratégicas con instituciones estatales, organizaciones o empresas que hayan realizado o estén realizando procesos de cambio a Software Libre y otros países latinoamericanos con experiencias exitosas, con el fin de apoyar procesos responsables de cambio a estos sistemas.

parece que, una vez ganada la elección, todo aquello quedó en… «mejor dejemos las cosas tal y como están, mejor dejemos la valentía y la descolonización para otros». (más…)

Exigir formatos abiertos mediante la Ley 11/2007

Recuerdo la expectación ante la Ley 11/2007 de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos. Muchas personas esperábamos que la ley no amparase a los ciudadanos que quisieran comunicarse con la administración usando archivos en formatos privativos, aunque estuvieran muy extendidos, como por ejemplo el doc; ni a la inversa, que la administración mostrara información a los ciudadanos en dichos formatos. Pero cuando finalmente salió aprobada, los comentarios en internet fueron de profunda decepción al leer la coletilla del artículo 4 i):

«Principio de neutralidad tecnológica y de adaptabilidad al progreso de las técnicas y sistemas de comunicaciones electrónicas garantizando la independencia en la elección de las alternativas tecnológicas por los ciudadanos y por las Administraciones Públicas, así como la libertad de desarrollar e implantar los avances tecnológicos en un ámbito de libre mercado. A estos efectos las Administraciones Públicas utilizarán estándares abiertos así como, en su caso y de forma complementaria, estándares que sean de uso generalizado por los ciudadanos.»,

puesto que interpretamos erróneamente que con ella se permitían los formatos privativos, y además dicha coletilla se encontraba en más artículos: el 6.2 k), el 10.5 y el 42.4.

Pasaron los años y en mi trabajo como profesor de Física y Química y coordinador TIC de instituto estaba cansado de escuchar los problemas del profesorado y del alumnado con los formatos privativos. Que si este archivo lo hice en mi casa con el Word 2007 y con el Word 2003 se me descolocan las cosas, que si hice la presentación en mi casa y con el OpenOffice no se ve bien, que si hice un archivo en el instituto y, ¡oh drama!, no lo puedo abrir en mi casa, que si la revisión trimestral del plan anual de centro me la mandan en un archivo doc y con OpenOffice no puedo hacer más grandes las tablas (porque las tablas se encuentran dentro de marcos y primero hay que hacer más grande el marco, pero de eso la mayoría del profesorado no se da cuenta), etc. y todo ello a pesar de que en el instituto solo tienen Windows cuatro ordenadores frente a 727 ordenadores con Guadalinex (521 ultraportátiles para alumnado y 30 para el profesorado dentro del plan Escuela 2.0, 93 ordenadores en salas de informática y carros de portátiles, y 83 ordenadores a disposición del profesorado) y de mi insistencia año tras año de que usen el formato estándar abierto Opendocument. Pero estaba claro que el monopolio de Windows y la falta de formación informática de la ciudadanía (también responsabilidad suya, por supuesto) hacía que mi mensaje se diluyera en el océano y solo llegara a algunas personas.

Por otro lado, a finales de diciembre de 2013, en el departamento de Orientación me pidieron un ordenador con Windows y Office y cuando les dije de poner Guadalinex, que lleva OpenOffice, me dijeron: “es que el Guadalinex a nosotros no nos vale”. Por las mismas fechas me enteré de la reclamación patrimonial de Microsoft a la Junta de Andalucía. Entonces busqué si la legislación impide comprar licencias cuando hay productos que cumplen la misma función gratis. Y no lo impide, porque es un importe muy pequeño y la ley solo obliga a partir de un determinado importe. Y tampoco hay una política digital clara que obligue a usar los productos más baratos o de software libre cuando ambas opciones son semejantes. Pero me volví a encontrar con la ley 11/2007, y con su desarrollo, esto es, el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI) y el Catálogo de Estándares (CE). Y ahí se disiparon todas las dudas sobre la famosa coletilla, el formato doc no es estándar, así que no está en el CE. Y también encontré un filón, porque ya no había que convencer a nadie de las virtudes de los formatos abiertos, tan solo había que exigir su cumplimiento. Pero si la ley dice que hay que usar formatos abiertos y sé que esto no se sabe en la mayoría de los institutos, el paso lógico era pedirlo a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía (CEJA) y no solo a mi instituto. Envío el escrito_a_la_CEJA y me contestan muy amablemente indicándome que trasladan mi petición a la Dirección General de Política Digital de la Junta de Andalucía, que es el organismo competente.

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