Pues nada, no tenía bastante con el post de ayer:
Una vez más, la Iglesia Católica da la nota y su ayuno tecnológico,
que hoy, y a sabiendas que puede parecer una rabieta, me encuentro con otro post del amigo Mario Pena que no hace más que reforzar mis planteamientos ante esta Iglesia caduca y contraproducente para la ciudadanía:

















